Novena a la Santísima Trinidad por la Glorificación del VENERABLE Padre Fray José León Torres (1849 – 1930)

Sacerdote Profeso de la Orden de la Merced

Fundador de Hermanas Terceras Mercedarias del Niño Jesús

Padre Amado, a Ti que llamaste al Venerable Padre José León Torres a arraigar su vida en el servicio redentor; por Tu amado Hijo engendrado por Ti desde la eternidad te pido, si es para mayor gloria de la Santísima Trinidad, la glorificación de este de hijo tuyo y la gracia que humildemente solicito por su intercesión. Así sea.
Gloria al Padre.

Hijo de Dios, Redentor nuestro; a Ti que encomendaste al Venerable Padre José León Torres se hiciera cargo de la realidad de su tiempo como apóstol evangelizador de la cultura urbana. A Ti que eres modelo de toda encarnación te pido, si es para mayor gloria de la Santísima Trinidad, la glorificación de este amigo tuyo y la gracia que humildemente solicito por su intercesión. Así sea.

Gloria al Padre.

Espíritu Santo, fuego de Amor; a Ti que animaste al Venerable Padre José León Torres a fundar y revitalizar comunidades. Por tu Amor que hace nuevas todas las cosas, te pido con todas mis fuerzas, si es para mayor gloria de la Santísima Trinidad, la glorificación de este servidor tuyo y la gracia que humildemente solicito por su intercesión. Así sea.

Gloria al Padre.

ORACIÓN A NUESTRA MADRE DE LA MERCED

Madre Santísima de la Merced, Redentora de cautivos; por aquel amor entrañable y profunda devoción con que te honró el Venerable Padre José León Torres escucha a este humilde servidor que viene a pedirte le otorgues de la Santísima Trinidad su pronta glorificación y las gracias que humildemente solicito por su intercesión. Así sea. Salve…

Letanías pidiendo la glorificación del Padre José León Torres

El último día de la Novena, pidamos al Señor que nuestro Padre Torres, sea glorificado:

A cada aclamación decimos: Glorifícalo Señor.

  • Al Padre Torres, que sintió el llamado de Dios en su Luyaba natal y emprendió camino hacia la capital de Córdoba, para ingresar luego en la Merced. Glorifícalo Señor.
  • Al Padre Torres, que cimentó su entrega en el Cuarto Voto Mercedario, llamado a dar la vida por los cautivos: Glorifícalo Señor.
  • Al Padre Torres, sacerdote lleno de caridad pastoral para su pueblo: Glorifícalo Señor.
  • Al Padre Torres, que en la Eucaristía diaria encontró la esencia de su consagración y desde ella maduró sus grandes respuestas: Glorifícalo Señor.
  • Al Padre Torres, que consagró su vida a la predicación, la confesión, el acompañamiento espiritual y la asistencia a los pobres: Glorifícalo Señor.
  • Al Padre Torres, que con coraje, prudencia y mansedumbre animó a sus hermanos a vivir en comunidad, aún en medio de tiempos difíciles: Glorifícalo Señor.
  • Al Padre Torres, que amó a María de la Merced como a “la mejor de las Madres” y le llamó cariñosamente “mi negrita”: Glorifícalo Señor.
  • Al Padre Torres, fundador del Instituto de Hermanas Mercedarias del Niño Jesús llamadas a vivir la Caridad Redentora: Glorifícalo Señor.
  • Al Padre Torres, que pastoralmente trabajó por una educación liberadora e integral para los jóvenes y niños: Glorifícalo Señor.
  • Al Padre Torres, que como evangelizador en la ciudad promovió una sociedad nueva, justa y solidaria: Glorifícalo Señor.
  • Al Padre Torres, que fue amigo y consejero para sus hermanas y hermanos mercedarios: Glorifícalo Señor.
  • Al Padre Torres, animador y maestro capaz de descubrir lo mejor de cada uno para el bien de todos: Glorifícalo Señor.
  • Al Padre Torres, que trabajó por la dignificación de la mujer valorando su lugar en la sociedad: Glorifícalo Señor.
  • Al Padre Torres, que vivió la pobreza evangélica, animando a dejar de lado lo superfluo para vivir despojado de aquello que nos ata y nos impide ser libres. Glorifícalo Señor.
  • Al Padre Torres que en su lecho de muerte, rindió obediencia a sus superiores con perseverante gesto de humildad. Glorifícalo Señor.